Oikeion y Oikeiosis: ¿Concepto no necesariamente Estoico?

Ya hace mucho tiempo, escribí sobre el concepto de Oikeiosis con mucha convicción, pero más de un año después, cada vez me surgen cada vez más serias dudas acerca de la supuesta naturaleza social que predicaron los Estoicos. Pese a que es algo que claramente se expresa, especialmente a través de los textos de Marco Aurelio, no tengo nada claro cuales son los fundamentos de sus raíces específicamente con relación a la filosofía, leyendo los textos atrás sus autores. El termino quizá más relevante cuando hablamos de “naturaleza social”, es la llamada “Oikeiosis”, que suele ser traducida como “apropiación” en todos los textos. Curiosamente, leyendo fragmentos, se hacía mención a este concepto de Apropiación en dos fragmentos destacables, pero no desde la perspectiva de “Oikeiosis” sino la perspectiva de “Oikeion“, que no es lo mismo pero se traduce indistintamente así, y da lugar a confusión.

¿De dónde surgen los términos de Oikeion y (quizá) Oikeiosis?

Extendiendo un poco estos fragmentos dicen así:
“Y quien pretende que no consumamos carne de buey y que tampoco, porque destruimos y arruinamos el espíritu y la vida, presentemos manjares que provoquen nuestra saciedad y que sirvan de ornamentos a nuestra mesa, ¿de qué bien necesario para su salvación, u honesto para la virtud, priva a la vida? Mas con todo, comparar las plantas con los animales es completamente forzado. Porque éstos están dotados por naturaleza para tener sensaciones, para sufrir, para sentir temor, para recibir daño y, por ende, injusticia; en cambio, aquéllas nada tienen sensible y, por tanto, ni extraño, ni malvado, ni perjuicio alguno, ni injusticia. En efecto, el principio de toda apropiación y enajenación es la percepción sensible. Los seguidores de Zenón consideren la apropiación como el principio de la justicia. Y ¿cómo no va a ser absurdo que la mayoría de los hombres, viviendo exclusivamente en el ámbito de lo sensible, posea el sentido de la vista, pero no tenga inteligencia y razón, y que una mayoría, a su vez, haya superado a los animales más temibles en crueldad, en furor y en avaricia, esto es, tiranos, asesinos de sus hijos y padres, y sicarios de reyes? Y, en consecuencia, ¿cómo no va a resultar de lo más extraño el creer que nosotros tenemos un deber de justicia para esta mayoría de personas y, en cambio, no tengamos ninguno para el buey arador, para el perro que convive con nosotros y las reses que nos alimentan con su leche y nos adornan con su lana?”
– Porfirio, Sobre la abstinencia, Libro 3.19
Por otro lado dice así Plutarco sobre el Oikeion:
¿Cómo, entonces, por Zeus, nos martillea una y otra vez en todos sus libros de física y de ética, cuando escribe aquello de que nada más nacer, sentimos una propensión instintiva hacia nosotros mismos, hacia los miembros que nos pertenecen y hacia nuestra prole? Y en el libro primero de Sobre la justicia dice que incluso las bestias sienten una propensión instintiva hacia sus retoños en justa proporción a sus necesidades, a excepción de los peces, ya que sus embriones se alimentan por sí solos. Pero ni tienen sensación los seres para los que nada es perceptible por los sentidos ni apropiación aquellos para los que nada les es propio. Pues la apropiación parece ser una sensación y captación de lo que es propio.
– Plutarco, Moralia, XI, Sobre las contradicciones estoicas, XII.1038.C
Precisamente, Cicerón decía que “Crisipo ha argumentado que los seres humanos no tienen ningún lazo de justicia respecto a las criaturas, dado que solo nacieron para servir a los humanos” (Cicerón, Sobre el sumo bien y el sumo mal, 3.67)
 
Aquí claramente, leemos señales muy difusas y contradictorias. No hay que olvidar y repito, que en todo momento, donde se lee la palabra “Apropiación” hace referencia a “Oikeion” y no “Oikeiosis”.
 
El otro día cuando propuse una discusión en el grupo de Facebook, en la que intentaba observar un poco la visión de las personas que integran el grupo. Mi conclusión en el fondo, es que todo nuevo “conocimiento” orientado tanto a la naturaleza social, como a la de índole racional, surge de la misma vía: “De la sensación y de la percepción”, exclusivamente.
 
Esto podría interpretarlo de dos formas:
    1. Desde el puro Oikeion: Instintos naturales, programación animal orientado a ir desarrollando acciones naturales (Condicionamientos Clásicos y Operantes, y cierta pre-programación semejante a la impronta de Lorentz), que nos inclina hacia ciertas acciones no morales, sino naturales, como la cría de nuestra prole, aunque evidentemente, desde el uso (o la falta de uso), de nuestra razón podrían inclinar la balanza hacia otro lado (auto-apropiación)
    2. Puro asentimiento: Nada que ver con la Justicia Positiva, sino exclusivamente basado en lo que percibimos, es decir la Justicia Natural (basado en un orden natural, más allá del ius-normativismo que completamente daría a un lado cualquier signo de orden diseñado por los seres humanos sugieren una necesidad de “atención al prójimo” a través de las leyes más allá de nuestro propio, “circulo interno”, y esto degenera necesariamente en una contradicción, como sugiere Plutarco en el anterior texto)
El problema aquí, es que más allá del Oikeion, si nos centramos en el concepto de Oikeiosis:
    1. No hay absolutamente nada contemplado hasta donde yo se sobre este aspecto, en los textos estoicos, más allá de Hierocles (Estobeo, Florilegio, Volumen 4, 75.14) o Marco Aurelio.
    2. Por lo que tenemos de Zenón y Crisipo, solo conocemos unas pinceladas sobre lo que ellos interpretaban del concepto del Oikeion, y como de ahí trataban de desarrollar una teoría débil, que se contradecía fuertemente entorno concepto de “Deberes” y “Moral” sobre las cosas llamadas “intermedias” más allá del Vicio y la Virtud, (o lo que conocemos como lo que no esta dentro bien y el mal, o los preferidos/rechazados indiferentes).
Por ende, y en conclusión, no hay evidencias en el fondo, que los Estoicos tuvieran una firme base para defender la necesidad de ejecutar una naturaleza social de una manera determinada, y muchísimo menos, entorno a un concepto absurdo como el que muchos nos han sugerido interpretar en el nombre de la Virtud Cardinal de la Justicia.
 
La Justicia como virtud cardinal tal y como la conocemos (Ética Nicomáquea), no existe en el Estoicismo. La llamada “Justicia” estoica tal como sugiere Ario Dídimo en palabras de Zenón, es una cosa totalmente diferente que tiene más que ver, con la apropiación (Oikeion), y nuestra forma de relacionarnos con el medio, los deberes intermedios (que provocan una fuerte contradicción, pero ahí quedan), y el llamado “bien común”, que no está claramente definido pero suena bien.
 
Dicho esto, me auto-instaré de ahora en adelante, a eliminar el concepto de “Oikeiosis” con relación al Estoicismo, porque no tiene ningún sentido. No sé en qué momento en total desconocimiento, acepté incluirlo en mi “rango de conocimiento” sobre esta filosofía, pero ya ha llegado el momento de desecharlo por completo.

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