Cosmopolitismo: La postura Social del Estoicismo [DIA 64]

Según comentaba unos días atrás, era interesante poder observar como existían dos tipos de formas de analizar el mundo; una perspectiva interna, donde solo interesaba el hecho de interpretar los juicios, y observar si procedían de formulas internas (impresiones adecuadas puras), o externas (impresiones adecuadas con juicios de valor o acciones inadecuadas); y por otro lado, todo aquello que pertenecía a nuestro exterior. De alguna manera expandiendo el círculo de pertenencia más interno (nosotros mismos), hacia algo mas externo (nuestra sociedad) o incluso el universo (todo el cosmos), podríamos adoptar una forma de entender todo aquello que pertenece a nuestro exterior, sin establecer una barrera entre nuestro Logos interno, y el Logos universal: El Cosmopolitismo

La cita Estoica del día

Si la inteligencia es un bien común, la razón que nos hace seres razonables es común también; admitido esto, nos es también común esta razón práctica que prescribe lo que se debe o no se debe hacer. Si esto es cierto, a todos nos comprende una ley común; y si nos comprende, somos todos conciudadanos. Si ello es cierto, formamos todos parte de un mismo cuerpo político. Consecuentemente, el mundo viene a ser un estado universal. Y si no, ¿de qué otro cuerpo político se dirá que forma parte el linaje humano? De arriba, sin duda, de esta ciudad común, procede la inteligencia misma, la razón y la ley. Y si no, ¿de dónde? Efectivamente, así como la parte terrestre que tengo en mí, proviene del elemento de la tierra; la parte líquida, de otro principio; la aérea, de otra fuente; la cálida e ígnea, de otro origen que le es propio —que nada viene de la nada y nada va a parar a la nada—, así también de alguna parte nos viene el principio intelectivo. – Marco Aurelio, Meditaciones, Libro IV.4

Este pasaje de Marco Aurelio vuelve a resumir como en anteriores ocasiones, toda la meditación estoica del día, poniendo un ejemplo de a que viene a referirse, una posición más “evolucionada” del estoicismo con respecto al concepto de Cosmopolitismo. Así en resumen, hace referencia a la ley Cósmica, desde esa perspectiva Cósmica que impregna toda la obra de Meditaciones al completo.

Creo que es mejor proceder en base a este texto para dar una estructura al contenido de esta cita más amplia.

Meditaciones del Día: Como forma parte el concepto de cosmopolitismo dentro de la Moralidad Estoica.

Bajo mi punto de vista, este es uno de los temas más complejos del Estoicismo, de nuevo, con un sin fin de incongruencias; y es quizá uno de los puntos que debo tratar mirando constantemente en otras filosofías del momento; porque bajo mi punto de vista, con una salvedad que comentare más adelante con respecto al aspecto de la Física Estoica, que permite desenvolver un poco la actitud moral del Estoicismo más primitiva; el resto esta fundamentados en valores cívicos y morales, que el Estoicismo nunca incorporó de serie, per se. De alguna forma hablamos de ese concepto de cosmopolitismo que quiero introducir.

Entendiendo como la Física Estoica, configura unos principios Morales implícitamente

Siguiendo un poco la introducción, y aprovechando la cita de Marco Aurelio; sabemos que el ser humano debe vivir en armonía con la Naturaleza siguiendo el principio de Oikeiosis expandido, es decir, el sentido de pertenencia más allá de uno mismo. Esto se fundamenta en un principio fundamental de la Física Estoica: El Logos Universal.

En la línea de entender esos principios que ya vimos acerca de la Física Estoica, que hablaban de esa hipótesis de la “materia consciente”, de esa gran “masa consciente” que constituía el Universo, y esa interconexión entre todas las materias conscientes del Universo, que cierto grado, formaban una sola, da lugar a una especie de “hermanamiento” Universal, especialmente entre los seres humanos de manera implícita, pero también de manera subliminal. Marco Aurelio en este sentido, cuando hablaba de la perspectiva cósmica, es algo que resaltaba continuamente en sus pasajes:

Y que la condición de pecador mismo es tal que no deja de ser mi pariente, participante, no de mi misma sangre o prosapia, pero sí de una misma inteligencia y de una partícula de la divinidad. – Marco Aurelio, Meditaciones, Libro II.1

Señala, claramente un componente clave al que hace referencia la Física Estoica: La necesidad de entender que todos nuestros cerebros estan conectados (ojo no inter-conectados, como dirían los fanáticos new-age), sino conectados a algo superior: La consciencia que impregna todo el Universo. Y esto en gran medida, se entrelaza, con el efecto del determinismo; consistente en la futilidad de lo que hagamos, y de como nos inter-relacionemos; si en última instancia lo que ocurriera, iba a ocurrir de igual manera. Pero en cierto grado ese nivel de “hermandad con un punto en común de partícula de divinidad consciente”, es lo que hace que los Estoicos, generen de manera automática un sistema moral inter-personal, que permita establecer una base de cosmopolitismo social principalmente de las que quiero hablar a continuación

El cosmopolitismo entendido desde diferentes filosofías

Fue primero, Diogenes de Sinope, el que acuñó este termino de cosmopolitismo, como ciudadano del Cosmos. Este hombre, había vivido en diversas ciudades, y venía de un sitio bastante apartado del Imperio Griego de aquel entonces, época durante la cual reinaría el Gran Alejandro Magno, y conciudadano de Aristóteles, de posturas muy conservadoras.

Contrario a Aristóteles, Diogenes, abogaba por una mentalidad carente de fronteras, donde cualquier ciudadano pudiera ser ciudadano de cualquier parte.

El tema es que esto, estaba muy bien desde una perspectiva autárquica, de autosuficiencia, de completa libertad y máxima individualidad de las personas integrantes de una región, y en definitiva, esa filosofía que impregnaba el cinismo. Desde la posición del Cinismo, siendo todas las personas completamente auto-suficientes, y no requerir prácticamente nada las unas de las otras, ¿Qué sentido habría en establecer regiones y fronteras, si cada persona en definitiva, sería su propio “estado”?

Pero por otro lado, nos encontrábamos a Aristóteles, signo del conservadurismo y las buenas formas. Para Aristóteles la civilización fuertemente cohesionada, fuertemente inter-relacionada, en la que cada persona ocupaba su labor en el mundo, y en la que existían modelos de civilización como las abejas o las hormigas, tenía mucho sentido establecer fronteras entre los países y las ciudades por una sencilla razón; cada ciudad o país actuaría como una entidad individual, integrada y sobre todo regulada por sus habitantes. He ahí donde entraba en juego la política: La facultad rectora de las ciudades o de las regiones.

La entidad moral de las ciudades

En cierto, grado al plantear la existencia de una manera cívica, se debían establecer valores morales para poder regir ese civismo. De alguna manera, al crear la política, se crearía una forma de “conocimiento” de la ciudad como entidad, de manera de entender las impresiones externas a la ciudad, o de alguna forma metafóricamente expresada: Debíamos de dotar de un Alma a la ciudad, o de una consciencia colectivista. Y al igual que un cuerpo busca un remedio para soportar una enfermedad, una ciudad, debería articular sus medios, para soportar las “diversas enfermedades” que acuciasen a su interior y a su exterior.

He ahí quizá la complejidad de este asunto. Aquí una persona debía ser capaz de discernir entre el bien y el mal, en base a la moral interior, a la cultura pre-diseñada, para el correcto funcionamiento cívico. En este caso, si “por decreto” se había establecido, que todo extranjero a la ciudad, era considerado un mal, porque podría alterar el orden público entendido desde la comunidad de dicha ciudad, todos los integrantes de la misma deberían asimismo, establecer una moral sobre el bien y el mal, más allá de la Virtud. En este caso de la Virtud estoica. Algo que no tendría absolutamente ningun sentido. ¿Como es posible que un estoico rechazase a un inmigrante, si su razón le dictase lo contrario? ¿Por que el decreto civil así lo hubiera dictado dentro de una comunidad firmemente establecida? Es aquí donde los humanos individuales, perderían completamente la libertad, y donde nacerían todas las culturas.

El Estoicismo, creó sus bases morales en base al Cinismo, no al Aristotelismo

Y aquí nos dirigimos al meollo del asunto. La primera obra de Zenón de Citio, la República, era una obra significativamente subversiva contra la razón Platónica (de hecho fue concebida a modo de respuesta en contra de La República de Platón), que hablo de manera fuertemente crítica, sobre esos valores morales, o esos “decretos” que comentaba antes, que se habían establecido en las ciudades. De alguna manera compartía fielmente, esos principios que le habían sido inculcados a traves de Crates de Tebas, su maestro Cínico. Es más, muchos Estoicos se vieron horrorizados siglos más atrás e incluso en la actualidad, ante semejante actitud. La mayoría planteo, que Zenón todavía no había establecido sus bases estoicas, y se le “perdonó” por ello. Dice así Plutarco acerca de la República de Zenón, de los pocos fragmentos de opinión que conservamos acerca de ese escrito perdido:

De cierto, la muy admirada República de Zenón, fundador de la secta estoica, se resume en este único principio: que no vivamos separados en comunidades y ciudades y diferenciados por leyes de justicia particulares, sino que consideremos a todos los hombres conciudadanos de una misma comunidad y que haya una única vida y un único orden para todos como un rebaño que se cría y pace unido bajo una ley común. Esto lo escribió Zenón como si modelara un sueño o una imagen de un gobierno y de una buena constitución filosófica; pero Alejandro, en cambio, suministró a la palabra la acción. Pues no trató a los griegos como caudillos y a los bárbaros despóticamente, como Aristóteles le había aconsejado, ni se preocupó de los primeros como valientes y amigos ni se comportó con los otros como si fueran plantas o animales, pues esto habría llenado su gobierno de muchas guerras, destierros y de enconadas sediciones. Por el contrario, se consideraba enviado por la divinidad como gobernador común y árbitro de todos y a quienes no anexionaba por la palabra lo hacía con las armas por la fuerza con el fin de reunir los elementos diseminados en un mismo cuerpo, como mezclando en una amorosa copa las vidas, los caracteres, los matrimonios y las formas de vivir. Ordenó que todos consideraran al mundo su patria, al ejército su fortaleza y protección, parientes a los buenos y extraños a los malos. Y que el griego y el bárbaro no se diferenciaran por la clámide y el escudo ni por la daga y el caftán, sino que el griego se señalara por su virtud y el bárbaro por su maldad. Y que consideraran comunes el vestido, la alimentación, el matrimonio y las formas de vida y que se mezclaran por la sangre y los hijos. – Plutarco, Moralia, Libro V, Fortuna o Virtud de Alejandro, 6

Pero en gran medida, esto establecería las bases del Estoicismo como puede leerse, y nunca debió desdeñarse, para no entrar en un conflicto eterno del que no pudiera encontrarse una salida. La cuestión es que dentro de esta Oikeiosis “social”, y el hecho de considerar a los seres humanos, como animales sociales y políticos, cabría la posibilidad de entrar en conflicto, con otros aspectos más integrales de la Virtud Estoica.

¿Como es posible aunar, los preceptos de una organización civilizada y ordenada y al mismo tiempo, fusionar los preceptos de una Oikeiosis social, que pudiera alterar el orden de dicha comunidad? ¿Como es posible abrazar el cosmopolitismo y las organizaciones cívicas, llamadas ciudades al mismo tiempo?

La incongruencia del Cosmopolitismo Estoico: Las dos repúblicas

He aquí donde nos encontramos con la verdadera problemática del Cosmopolitismo Estoico, o lo que muchos referían, la “utopía” estoica: Lejos de las dos realistas visiones Aristotélicas y Cínicas por separado. En cierto grado, como una opinión personal, parece como si Aristóteles, profesara por unas bases del materialismo ordenado, aceptando las virtudes cardinales, aceptando los estratos sociales; y más considerando que Aristóteles el Conservador definió claramente el concepto de las dos sociedades diferencias, el elitismo, y en esencia, la estructura jerárquica de clases, en cierto grado gran parte de las bases del capitalismo. En contrapartida encontramos la autarquía y autosuficiencia del Cinismo (buscando la sociedad más bien anárquica). Y en tercer lugar parece que nos encontramos a Zenón, intentando plantear una semilla del Comunismo Global, en la repartición equitativa basada en la razón de todo, como una mezcla entre Cinismo, desafiando la ley moral, y Aristotelismo, aceptando la esencia “política” del ser humano.

Pero volviendo a poner los pies en el suelo, tenemos a Séneca, fuertemente ya influenciado por los Estoicos Medios (Antípatro y Panecio), los cuales tomaros por base ideas de la escuela Peripatética, y dice así:

Abracemos en nuestro espíritu dos repúblicas, una grande y verdaderamente pública, que abarca a los dioses y a los hombres, en la que no podemos fijarnos en esta o aquella esquina, sino que medimos según el sol los límites de nuestra comunidad; la otra, a la que nos asignó la situación de nuestro nacimiento; será la de los atenienses o la de los cartagineses o la de alguna otra ciudad que no pertenezca a todos los hombres sino a unos determinados. Algunos al mismo tiempo dedican sus esfuerzos a ambas repúblicas, a la mayor y a la menor, algunos otros sólo a la menor, otros sólo a la mayor. A esta república mayor también podemos serle provechosos en el ocio, es más, no sé si mejor en el ocio, al tratar de descubrir qué es la virtud, si hay una sola o muchas,  si es la naturaleza o el saber lo que hace buenos a los hombres; si es único esto que rodea los mares y las tierras y lo que va unido al mar y a las tierras, o si el dios ha diseminado muchos cuerpos de esta clase; si es compacta y dura toda la materia de la que se deriva el conjunto de las cosas, o porosa y lo vacío va mezclado con lo sólido;  cuál es la sede del dios, si contempla su obra o la maneja, si está envolviéndola desde fuera o introducido por toda ella; si el mundo es inmortal o hay que contarlo entre las cosas perecederas y nacidas con un plazo. Quien estas cosas observa, ¿qué servicio presta al dios? Que sus obras tan grandes no queden sin testigos. – Séneca, Sobre el Ocio, 4

Considerando, que Séneca fue un político, estuvo rodeado de los mismos, junto a Nerón, y además fue considerado bastante hipócrita por su manera de referirse al Estoicismo, creo que en gran medida, y bajo mi punto de vista, quiso abarcarlo todo, y no puedo demostrar nada en particular. Aquí claramente intenta diferenciar entre la República de Zenón, y la República de Platón como si coexistieran. En realidad tiene parte de sentido y quizá es de los que mejor lo encaja dentro de lo malo. Por un lado habla de sentir el cosmopolitismo, como ciudadano de una “gran nación universal”, en la que se ejecuta la Virtud, a través de la Razón, independientemente de lo que hagan el resto de los conciudadanos

Por otro lado, habla de algo más particular. Las “responsabilidades” como ciudadano de a pie. En gran medida, algo parecido a lo que hablaba Epicteto, y sobre lo que me gustaría profundizar más en el día de mañana.

La necesidad de abrazar la responsabilidad política al mismo tiempo que ser Estoico

En este punto, creo que Sellars llega a una bonita conclusión:

Hay que entender que muchos romanos aristócratas, miraban con buenos ojos la doctrina Estoica; pero claro, simultáneamente, tenían que plantearse el hecho de seguir su vida política, a la que habían sido “encomendados por nacimiento”. ¿Como poder compaginar esto, y como el Estoicismo podía brindarles esta oportunidad

De vueltas a lo de siempre, en el afán del “Marketing”, los Estoicos tuvieron que forzosamente abrir esta vía para facilitar el acceso a la mayoría. El Estoicismo no podía caer en la categoría del Cínico “Perro-flauta”, y por tanto tuvo que actualizarse de manera hipócrita, como hicieron muchas de las filosofías del momento. A este estoicismo tan conservador se le ideo una categoría visionaria ante la política, y ante el cosmopolitismo:

“El Sabio Estoico, puede emplearse en política, siempre y cuando este empleo no comprometa su Virtud”

En gran medida, de manera subyacente, los Estoicos no creerían que el sistema de ciudades y naciones, realmente fuera necesario para el bienestar del ser humano. Pero como Séneca, aceptaron la condición presente, e intentaron re-adaptarse para poder seguir ese proselitismo aconfesional.

Conclusiones Finales: El cosmopolitismo confuso Estoico causa del vacío moral Estoico

Finalmente tenemos la figura de Epicteto: En primera instancia rechazó la idea que un Estoico debiera entrometerse en política, pero más adelante se vería como suavizó esta postura. En cierto grado tengo que decir, que bajo mi opinión y después de haber leído gran parte de la obra de Epicteto, da la sensación como si hubiera vivido dos fases del Estoicismo en su vida. En primera instancia, el Estoicismo ortodoxo de Zenón al que mucha gente le identifica (y que yo diría que fue más bien fuertemente influenciado por Musonio Rufo, el cual apreciaba más a los Estoicos-Cínicos, que a los Estoicos-Aristotélicos) y por otro lado, más adelante, parece que abrazó el Estoicismo Ecléctico. Mi conclusión es la siguiente:

El Estoicismo, no profesa con la necesidad de autosuficiencia, dado que desde primer momento, aceptó el concepto de indiferentes y más adelante de indiferentes preferidos y rechazados. Pero si profesa el hecho de que deba existir una comunidad global y universal, en la que el ser humano comparte el mismo Logos. Por ende existe una moral implícita, en la que el ser humano debe compartir por naturaleza. El ser humano debe ver como igual a su semejante, y por ende, no tiene sentido que al margen de preferir una cosa a otra, realmente los verdaderos preferidos nazcan de las necesidades más fundamentales del ser humano, más alla de la codicia y la necesidad de adquirir ciertos bienes para satisfacer unos deseos.

Al contrario del Cinismo, el Estoicismo si apreciaba la inteligencia humana como facultad proveída por el Universo, para el progreso. Pero siempre de cara a progreso colectivo. Es muy difícil en este sentido desencajar el concepto moderno de la evolución (llamémosle el I+D) del Capitalismo y de la avaricia humana. Porque la correcta repartición nunca esta supeditada de manera implícita a un individual en concreto. En cierto grado, de manera utópica, debería existir una consciencia universal, que fuera capaz de distribuir los bienes en base a los preferidos más fundamentales y luego distribuir la vida en base a la naturaleza intrínseca e individual de los seres humanos de cara al progreso. Y más considerando que el progreso en sí es subjetivo, y que en el ser humano y en la razón, no existe subjetividad alguna, ¿estaríamos hablando de una utopía completamente irrealizable?

Por poner un ejemplo. Si disponemos de 1000 recursos, y 900 personas, 100 de las cuales van a recibir un recurso extra para poder desarrollar en pro de los 800 restantes, ¿quienes serán los elegidos? ¿existe algo en el Estoicismo que permita resolver dicha vicisitud?

El problema es precisamente este: Que no existe. Una solución seríae aceptar en cierto grado que existe un determinismo que auto-asignara ese recurso extra a los 100 elegidos, y los 800 restantes, deberían aceptarlo, dado que así lo requería el Determinismo Estoico. En una sociedad de una creencia fiel Estoica, esto tendría sentido. Pero en cierto grado este nivel de adoctrinamiento planteado, verdaderamente asusta. Con lo cual, el Estoicismo a nivel político y a nivel de Cosmopolitismo es cuanto menos un reto y en cierto nivel, diría que defectuoso para ser aceptado sin mucha resolución.

¿El Cosmopolitismo se forma en base al Comunismo Estoico?

Dándole una vuelta de tuerca y en base a la razón, el Estoico podría darle una perspectiva “comunitaria” y en base al cosmopolitismo, quizá el reparto hubiera debido ser de 1,11 recursos para cada individuo, y serían los individuos individuales, los que de manera racional, elegirían entregar de manera completamente voluntaria, ese 0,11 a las personas que ellos considerasen más “validas” para desarrollar esos avances en pos de la humanidad. En cierto grado, aquí entra en juego la razón de la justicia o lo que es lo mismo, la razón de la correcta distribución.

Desde una perspectiva “cínica”, esos 100 recursos sobraban totalmente porque no se requeriría avance alguno

Desde la perspectiva “Aristotélica”, muchos deberían vivir en una extrema pobreza, dado que la élite, el 10%, debería de disfrutar de 3 y 4 veces los recursos que el resto, para poder desarrollar ampliamente su “Virtud” no destinada a toda la población, pero en pos de la población.

Es curioso como Marx y Engels, se inspiraron en el Estoicismo para anticipar varias de sus teorías sobre el Comunismo, dice así en su libro La Ideología Alemana:

El sabio estoico no se propone una vida “sin desarrollo de vida”, sino una vida absolutamente dinámica, lo que responde ya a su propia concepción de naturaleza, que es la concepción heracliteana, dinámica, viva, en desarrollo, mientras que para los epicúreos es la mors immortalis [Muerte inmortal], como dice Lucrecio, el átomo, el principio de la concepción de la naturaleza, y en vez de la “vida activa” se representa como ideal de vida el ocio divino, por oposición a la divina energía de Aristóteles.
“La ética de los estoicos (su única ciencia, puesto que lo único que sabían decir acerca del espíritu era cómo debía comportarse ante la naturaleza, y de la naturaleza -la física- decían únicamente que el sabio debía afirmarse frente a ella) no es una doctrina del espíritu., sino solamente una doctrina de renunciación del mundo y de afirmación de si mismo frente al mundo” – Karl Marx/Friedrich Engels, La Ideología Alemana, Libro III, San Max, 3, Los Antiguos

Efectivamente, tal y como relatan, los estoicos no se plantean una vida, sin desarrollarse como personas, como plantean los Cínicos, ni tampoco se plantean el “ocio divino” como los Epicúreos. La vida “activa” de los Estoicos, parte de ese cosmopolitismo siempre y cuando no afecte a la Virtud.

Conclusión final: La Virtud y el Cosmopolitismo van por encima de la Responsabilidad Civil

Pero el verdadero resumen es el siguiente: Para los estoicos, primero está el cosmopolitismo, y segundo la República organizada. Es decir: Una ciudad debe coexistir dentro de un cosmopolitismo, y si no es posible, entonces debe adaptarse o desaparecer. Si una nación no esta preparada para recibir incondicionalmente, a personas de extranjeras a dicha nación, entonces dicha nación está mal concebida en base a la razón y debe reformular sus bases. En este sentido, si podemos determinar, que existe claramente una moral estoica más allá de la Virtud. O es quizá auto-contenida dentro de la misma Virtud.

No existe una barrera, entre el ser humano y el universo y por ende, hablar de cosmopolitismo, es hablar de moral. Aceptar cualquier cosa que proviene del ser humano, es bueno, y rechazarla es malo. Por ende, como diría Marco Aurelio y seguramente repetiré mil veces:

Obrar, pues, como adversarios, los unos de los otros es ir contra la naturaleza: y es tratar a alguien de adversario el hecho de indignarse o apartarse de él. – Marco Aurelio, Meditaciones, Libro II.1

No podemos rechazar a otra persona, solo porque sea de otra ciudad, o porque la ley así lo indicase. La cultura esta por debajo de la Virtud. De hecho la cultura, debería haberse realizado en base a la razón, y por ende a la Virtud o Excelencia. Pero generalmente esto no es así. Porque cualquier persona con su propio Logos es una parte infinitesimal del Logos Universal, al igual que nosotros lo somos, y al menos según el planteamiento de la Física Estoica.

Podemos entrar en política, podemos hablar según la razón, de que medidas económicas podrían facilitar la evolución como especie, y que medidas podrían propulsar la inteligencia del ser humano para ir más allá. Pero no podemos crear medidas para rechazar algo propio del Universo, propio del Logos que compartimos. ¿Debemos pues, ser más pobres si con ello, podamos hacer participes a otras persona ajenas a nuestra ciudad o a nuestra nación de nuestra sociedad en común? Debemos, según dicta la moral Estoica.

A nivel político, por citar un ejemplo: ¿Podríamos negar la asistencia médica a un inmigrante en nuestro país? No es posible. Aunque la ley diga lo contrario. De hecho no podríamos negarle nada, ni la educación, ni el cobijo, ni cualquier necesidad que surja dentro de su Oikeiosis, si nosotros mismos podemos permitírnoslo. Porque en cierto grado estaríamos negando su auto-preservación y por consiguiente nuestra “Oikeiosis” social quedaría abnegada. Porque en esencia, existe una parte del ADN Cínico en el estoicismo, que invita a pensar que el Cosmopolitismo, va por encima de todo. Solo que los Estoicos, en un esfuerzo de ser eminentemente empíricos y adaptados a la sociedad, plantearon de manera un poco delicada, la posibilidad de aceptar, ley Ley Positiva, o la Ley Humana, siempre dentro de unos límites; siempre y cuando, no interfiriera con la Virtud.

Definitivamente, esto es altamente complejo, y mucho más, si ya nos metemos a incluir todos esos apartados de la Ética estoica, como la Acción Apropiada estoica, el principio de conservación, etc… pero en cierto grado al igual que creo que  Zenón se alejó de los cínicos, porque observó en ellos la carencia que comentaba en el día de ayer; se alejo también de los Platónicos (de la mano de Polemón), porque observó justamente la carencia que comento en el día de hoy: La moral de la Civilización que debería ser forzosamente hipócrita tarde o temprano, con respecto a las Virtudes Cardinales.

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