Meditaciones de Marco Aurelio: Las Maximas del Estoicismo Parte 2 [DIA 71]

Continuando con las reflexiones del día de ayer, y hablando sobre los Kephalaia del libro de Meditaciones de Marco Aurelio, hoy toca introducir los últimos tres pasajes y por último el resumen de todos los principios básicos y enumerados que podemos sacar de las mismas

Los Kephalaia de las Meditaciones de Marco Aurelio

Meditaciones de Marco Aurelio. Libro XII. Pasaje 7

Piensa en qué estado conviene hallarse, de cuerpo y alma, cuando te sorprenda la muerte; reflexiona sobre la brevedad de la vida, la infinidad del tiempo pasado y venidero, y sobre la poca consistencia de todo lo material

Este pasaje, agrupa la grandiosidad del Universo, y la inmensidad de la Naturaleza en 4 conceptos:

  • «Hallarse en cuerpo y alma cuando sorprenda la muerte», es decir, hallarse habiendo ejecutado y estando ejecutando en el presente la Virtud en la mayor medida de lo posible
  • Reflexionar sobre la brevedad de la vida y la forma de concebir ese «Carpe Diem estoico», de vivir el presente, pero en formato Virtuoso
  • La infinidad del tiempo pasado y venidero, como una de esas breve referencias que suele hacer Marco Aurelio acerca de la infinidad recurrente de la Conflagración Universal y sus implicaciones; contrarias al concepto de «una creación inicial» que existió en un momento finito del pasado, y que da mayor valor al concepto del tiempo.
  • La poca consistencia de todo lo material, que vive en el reino de lo mortal, contrario al alma, que vive en el reino de lo inmortal, del Logos Universal (ojo, no inmortal en el sentido del renacimiento o de la reencarnación, sino en lo infinito del Logos Universal, y de su característica panteística, o «divina»).

Quizá en este pasaje, aunque corto, Marco Aurelio apela de manera ligera, a gran parte de los más importantes conceptos de la Física Estoica

Meditaciones de Marco Aurelio. Libro XII. Pasaje 8

Mira las causas formales despojadas de sus escorias; atiende al fin de las acciones; considera qué viene a ser el dolor, el placer, la muerte, la gloria; que el hombre es el único causante de sus cuitas; cómo ninguno puede ser obstaculizado por otro, que todo depende del modo de opinar.

Tal y como comentábamos en el Pasaje 3 del Libro IV, tanto el dolor, como el placer, la muerte y la gloria, todos ellos rechazados y preferidos indiferentes, no pueden ser causa o impedimento contrarios a la Virtud. «Todo depende del modo de opinar«, es decir, todo depende de la forma de percibir una impresión sin juicio bajo un correcto modo de Asentimiento o lo que en esencia hablamos, la Virtud en resumidas cuentas.

Las personas somos autores de nuestros propios problemas, y es por ello que todo es fruto y consecuencia de un juicio, en este caso de un buen juicio (virtud) o mal juicio (vicio). Por tanto no hay nada malo ni bueno, solo la Virtud es lo bueno, lo moralmente bueno, y el Vicio, es lo único malo, lo moralmente malo. Y siendo así el Juicio generalmente lo que todos llaman «el contenido de la Moral» hay que separarse un poco de este concepto en el Estoicismo, para poder comprenderlo.

Meditaciones de Marco Aurelio. Libro XII. Pasaje 26

Cuando te resintieres de algo, será que olvidas que todo sucede según la naturaleza universal y que te es ajena la falta cometida; además, que todo cuanto acontece siempre aconteció en esta conformidad y sucederá siempre y sucede doquiera así en este momento; ni te acuerdas cuál sea el parentesco de un hombre con todo el linaje humano, no de sangre o germen, sino participación común de una misma razón; olvidas también que la inteligencia de cada uno de nosotros es un dios y dimana de la divinidad; que nadie posee cosa alguna en propiedad, sino que su hijo, su cuerpo, su misma respiración, le vino de Dios; que todo es una mera opinión; que cada uno no vive más que el momento presente, y no pierde otro al morir.

Y para terminar, el último pasaje de las Meditaciones, en el que Marco Aurelio, se explaya un poco más en ese concepto que introducía en el Pasaje 1 del Libro II: «y que la condición del pecador mismo es tal que no deja de ser mi pariente, participante, no de mi misma sangre o prosapia, pero sí de una misma inteligencia y de una partícula de la divinidad«, en definitiva, que todas las personas poseen esas partículas Divinas, las partículas en estado de consciencia (logike psyche), y que se comparten con lo más supremo y divino que existe: El Universo.

Por tanto, en cierto grado, el estoicismo invita a pensar que todo es Dios (panteísmo), pero que curiosamente, hay cosas que son más «Divinas» que otras; concretamente aquellas que estan «tocadas» por esa «materia divina», es decir, la materia consciente; siempre recordando que el Estoicismo es una filosofía con conceptualización materialista, por tanto, todo lo «relevante» es material en cierta medida. Hay que aprovechar el momento presente, que disfrutamos de esta partícula de la divinidad, para poder obrar de la manera que nos esta siendo encomendada por el Universo según su gran propósito: Vivir de acorde a la Naturaleza, o vivir virtuosamente.

Estos últimos tres pasajes que aquí comento, apelan mucho más al concepto de la Perspectiva Cósmica de Marco Aurelio, mientras que los 6 primeros, eran más prácticos y se dirigían más hacia el concepto directo de la Ética Estoica. Pero puede verse, una vez leídos todos los kephalaia de las Meditaciones, que existe una increíblemente fuerte correlación entre la Física y la Ética estoica, sobre todo en un aspecto para su correcto entendimiento (que no es nada intuitivo): Aceptar y comprender la esencia del Cosmopolitismo Estoico

Conclusiones Finales y Resumen de los Kephalaia de las Meditaciones de Marco Aurelio

Para terminar esta serie de dos artículos, voy a concluir enumerando todos los conceptos fundamentales surgidos de estas Meditaciones de Marco Aurelio

Las cuatro que ya comente en la entrada anterior:

  1. Las personas no pueden hacernos daño desde su maldad e ignorancia
  2. Que cambiar a las personas es imposible, o al menos sin predicar el ejemplo
  3. Que desear el cambio es parte de ese vicio, de esa maldad
  4. Que ante la maldad, solo cabe una solución: Presentar una actitud de aceptación y sobriedad como símbolo de la Virtud

A las que sumamos

  1. Todo ocurre de acuerdo a la Naturaleza, o al Logos Universal
  2. El intelecto de las personas forma parte del Dios estoico, es decir del Logos Universal, y por ello existe una estrecha relación entre toda la humanidad
  3. Todo lo que percibimos, como un bien o mal externo a nosotros, es un juicio de valor, por tanto, dirige al vicio
  4. Nada nos pertenece, solo lo que reside en nuestro propio Logos
  5. Por tanto el placer y el dolor pueden ser considerados como algo Malo.
  6. Aquel que comete una falta (de Virtud) solo se daña a si mismo.
  7. Todas las faltas y los juicios proceden de la Ignorancia de entender que es la Virtud
  8. El Intelecto es independiente del cuerpo
  9. El Universo es perfecto, y el Logos Universal, solo toma acciones adecuadas.
  10. Es por ello que todo esta predestinado: Porque no podría ocurrir de otra manera, dado que esa manera es la más perfecta que existe
  11. Pase lo que pase exterior a nosotros, es por algo, y aunque no es de nuestra incumbencia, seguramente ya estuviera pasando antes que nos sucediera a nosotros como parte de una serie de eventos encadenados
  12. Hay que distinguir entre lo material y la razón (Logos)
  13. Los preferidos y rechazados son indiferentes moralmente, porque pertenecen a lo material, y lo material es lo mortal
  14. La gloria, la riqueza, la salud, la vida y la muerte son indiferentes, por la misma razón

En conclusión: El dogma principal de los kephalaia se resume según Pierre Hadot en la siguiente frase; y que según Hadot, se repite un total de 18 veces a lo largo de las Meditaciones de Marco Aurelio.

«Por encima de todas las cosas, todos nuestros problemas vienen exclusivamente de nuestros juicios, y las cosas materiales no pueden penetrar a través nuestra». – Pierre Hadot, La Ciudadela Interior, Las Meditaciones como ejercicios espirituales, Dogmas y su formulación.

Y por otro lado, como comenta en el pasaje 26 del Libro XII: «Además, que todo cuanto acontece siempre aconteció en esta conformidad y sucederá siempre y sucede doquiera así en este momento«, todo sucedió y sucederá infinitas, veces. Un resumen del concepto de Conflagración Universal, que vengo sugiriendo a lo largo de todo el texto. Esto resumido en esta última reflexión de las Meditaciones:

Aunque debieras vivir tres mil años y aun diez veces otros tantos, acuérdate siempre que no se pierde otra vida que la que se vive y que sólo se vive la que se pierde. Así, la más larga vida y la más corta vienen a reducirse a lo mismo. El momento presente que se vive es igual para todos; el que se pierde, lo es también, y este que se pierde llega a parecemos indivisible. Y es que no se pierde el pasado ni el futuro; pues lo que no poseemos, ¿cómo podría arrebatársenos? – Marco Aurelio, Meditaciones, Libro II.14

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