Epicteto. Disertaciones. Libro IV. Pasajes XI [DIA 131]

Dudan algunos sobre si en la naturaleza del hombre está contenida la sociabilidad. Sin embargo, no me parece que éstos mismos duden de que, desde luego, la limpieza sí está contenida y de que si en algo se aparta de los animales es precisamente en esto. – Epicteto, Disertaciones con Arriano, Libro IV.11.1

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Epicteto. Disertaciones. Libro IV. Pasajes VI [DIA 127]

—Entonces, ¿estás preparado para convencer al vulgo de que, en efecto, ninguna de esas cosas es un mal, sino que es posible ser feliz pobre, sin cargos y sin honores, o para mostrarte a ellos rico y poderoso? Porque, de esos dos caminos, el segundo es propio de un fanfarrón, insignificante y que no vale nada. Y su consecución mira por qué medios llegaría: tendrás que usar esclavos y conseguir algo de vajilla de plata y, si es posible, mostrar la misma muchas veces donde se vea y procurar que no se note que es la misma, y vestimentas radiantes y las demás pompas y hacerte ver honrado por los notables e intentar cenar con ellos o, por lo menos, que parezca que lo haces. –  Epicteto, Disertaciones con Arriano, Libro IV.6.4

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Epicteto. Disertaciones. Libro IV. Pasajes I Parte 3 [DIA 116]

Como ya venía comentando el último día unas semanas atrás, para Epicteto toda la libertad del alma pasa a través de la Disciplina del Deseo. Y al mismo tiempo forma parte de un deber como parte de la disciplina de la acción. Es quizá esta una de las grandes razones por la que he tardado tanto tiempo en escribir de vuelta y en al que sigo sumido en la actualidad: La relación existente y disyuntiva entre ambas disciplinas: La del deseo y la de la acción.

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Epicteto. Disertaciones con Arriano. Libro III. Pasajes XVI-XVIII [CITA ESTOICA] [DIA 107]

Porque la opinión es fuerte, la opinión es invencible en todo. Hasta que cuajen en vosotros esos bonitos conceptos y os hagáis con cierta fuerza, para seguridad, os aconsejo que condescendáis con los particulares con precaución . Si no, cada día se fundirá como cera al sol lo que anotáis en la escuela . Así que llevaos los conceptos a alguna parte lejos del sol mientras sean blandos como la cera. Por eso los filósofos aconsejan también apartarse de la patria. Porque los antiguos hábitos distraen y no permiten que tenga principio otro hábito y no soportamos que los que nos salen al encuentro nos digan: «Mira, Fulano filosofa, el que es tal y cual». Así también los médicos envían a otras tierras y otros aires a los que padecen una larga enfermedad; y hacen bien

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