Epicteto. Disertaciones con Arriano. Libro III. Pasajes XXIII [CITA ESTOICA] [DIA 111]

Epicteto. Disertaciones Con Arriano – Libro III – Pasaje XXIII

Así pues, cuando digas: «Venid aquí y ved cómo os pronuncio una lección», mira primero no lo hagas al azar. Si hallas que tienes una referencia, mira si es a lo que se debe. ¿Quieres ser de utilidad o ser alabado?. – Epicteto, Disertaciones con Arriano, Libro III.23.6

En este pasaje, de nuevo, Epicteto vuelve a entrar de lleno en la temática de poner en tela de juicio a aquellos que dan el parecer de ser filósofos. Esáa claro a estas alturas que esta crítica es una de las más consistentes y repetitivas, a través de las disertaciones de Arriano. Haciendo una breve reflexión al respecto por mi parte, en el presente ocurre exactamente lo mismo: Viendo a figuras actuales que van buscando incesantemente la aprobación, impartiendo lecciones de auto-ayuda, y cabe mucho sentido en este desprecio que Epicteto muestra hacia las mismas (que antaño serían semejantes, pero con otros discursos).

Yo personalmente me alineo bastante con esta postura tan hostil hacia este tipo de personajes. Como ya comentaba hace bastante tiempo, aunque sabemos que su presencia y su actuación solo formen parte de una indiferencia moral, pueden ser perfectamente rechazados: Están ahí, su presencia y nuestro desacuerdo con ellos, no debe ser causa de una perturbación en el carácter cuando aparecen; pero podemos denegarlos y empujarlos hasta su desaparición, si así vemos preciso, si los vemos inapropiados, injustos; ni malos ni buenos en sí, pero innecesarios para una proyección de sociedad tal y como expresaba Zenón de Citio en su República. En resumen: Todos podemos ser críticos y tener nuestra propia República. La disposición personal de adoptar una perspectiva cínica siempre esta ahí. Es decir, no es algo incompatible con el estoicismo per se, como ya comentaba el último día.

Ahora bien, ¿puede ser de utilidad para los otros alguien que no es de utilidad para sí mismo? No. Como tampoco en la carpintería el que no es carpintero, ni fabricando calzado el que no es zapatero. Entonces, ¿quieres saber si obtienes provecho? Trae tus pareceres, filósofo. ¿Cuál es el objetivo del deseo? No verse frustrado. ¿Cuál el del rechazo? No ir a caer en él. ¡Venga! ¿Cumplimos esos objetivos? Dime la verdad; si me engañas te contestaré: « El otro día, como los oyentes estuvieron más fríos que tú y no te aclamaron, saliste humillado; el otro, como te alababan, dabas vueltas por ahí y decías a todos: —¿ Qué te he parecido? —¡ Por mi salud! Admirable, señor. —¿ Cómo dije aquello? —¿ El qué? —Cuando describí a Pan y las ninfas. —¡ Soberbio!. – Epicteto, Disertaciones con Arriano, Libro III.23.8-11

En resumen, un poco en la línea de lo que comentaba anteriormente: ¿Puede uno darse al discurso de filosofía, en público, sin haber dominado antres los propios pareceres? (Al menos hasta un nivel aceptable que merezca ser la pena demostrado) ¿No es necesario previo a cualquier presentación, exposición o explicación, haber dominado la afección en nuestro carácter de las representaciones, pre-cogniciones, las presunciones? Pues la gente sale ahí, a la palestra, sin ejercicio alguno, sin tapujos. El tema está: ¿Como se puede refutar al conferenciante sin haberlo visto en acción? La persona llega, da su charla, y adquiere su propósito: Ser alabado y elogiado por los presentes. Ya ahí demuestra en una primera instancia su falta de Templanza y moderación. No es necesario que presente el video de su vida. Diogenes de Sinope, alteraba a los ponentes de manera consciente para demostrar que eran unos ineptos. Epicteto y Musonio Rufo eran semejantes. Hoy en día, esto mismo se puede repetir. Basta con ir a una de estas conferencias de Estoicismo como STOICON,  y hacer lo propio. Lo mismo cuando tenga más experiencia y más dominio de la práctica en algunos años, me da por embarcarme en la cruzada Cínico-«Epictetiana».

Rufo acostumbraba a decir: «Si os sobra tiempo para alabarme es que hablo en balde». Y es que hablaba de tal manera que cada uno de nosotros, sentado, pensaba que quién le habría denunciado. Tanto tocaba los hechos, tanto ponía a la vista los vicios de cada uno. La escuela del filósofo, señores, es un hospital: no habéis de salir contentos, sino dolientes;. – Epicteto, Disertaciones con Arriano, Libro III.23.29

Epicteto estuvo fuertemente labrado por la filosofía de Musonio Rufo, que en esencia fue su maestro. Quizá hubiera sido muy interesante haber tenido la oportunidad de profundizar en este personaje. En un futuro cuando termine con las Disertaciones, empezaré a leer los Fragmentos Menores y las Disertaciones de Musonio Rufo (también disponibles por la misma editorial).

Es curioso por la referencia que hace ante los discursos: Salir de una conferencia de filosofía, debería ser como salir de un hospital: Que nos hayan hecho un análisis que más que contentos y con ganas de hablar y pensar, tengamos ganas de salir a practicar y a mejorar y que la persona que trasmite la filosofía fuera solo una herramienta de utilidad.

O dime, ¿quién, al oírte dar una lección o dialogar, se angustió en su interior o volvió en sí mismo, o al salir dijo: «¡Bien me tocó el filósofo! ¡Ya no he de obrar así!»? Pero, ¿verdad que si te destacas mucho le dice a uno: «¡ Qué bien contó lo de Jerjes!» y el otro responde: «¡ No, sino la batalla de las Termópilas!»? ¿Es eso una audición de un filósofo?. – Epicteto, Disertaciones con Arriano, Libro III.23.37-38

Y justamente acaba este pasaje, poniendo el ejemplo en línea con el anterior fragmento comentado: ¿Quién se pone a trabajar después de asistir a una conferencia? Nadie: Nos quedamos con las palabritas, con las frases motivadoras, con los pensamientos positivos. Pero realmente ningun conferencia motiva a la acción verdadera inmediata. La idea que justo después de oírla nos insta a ser aplicada de inmediato: Esto es un verdadero conferenciante, un verdadero retórico o un verdadero orador. El resto: Mercachifles propagandísticos de tres al cuarto de los que ya he venido hasta la fecha citando a unos pocos.

Nota al Pie: Meditación y Experiencias de la semana

Al margen de las reescrituras y recordatorios diarios de este presente día, hoy quería hacer una breve mención especial porque ha sucedido algo diferente desde los últimos casi 4 meses: He ido faltando sistemáticamente durante 3 días seguidos a mis meditaciones diarias escritas. ¿La razón? Como ya venía comentando en la última revisión, me he propuesto que si no encontraba tiempo para ejecutar las prácticas de la Meditación de Consciencia Plena (Mindfulness), tiempo para Renuncia Voluntaria, y tiempo para la Visualización Negativa como mínimo, no iba a proceder con la parte escrita porque en estos momentos me resulta de mucho menor relevancia que la misma.

Para aquellos que se hayan incorporado recientemente, tengo que recordar que esta página (de momento), no tiene intención de ser una página para la divulgación extensiva del Estoicismo, sino simplemente un documento online a modo de registro, un Hypomnemata, para ir trabajando día a día de manera consciente lo relativo al estoicismo por mi parte. Si puede servirle a alguien a titulo informativo un grupo de mensajes aquí escrito, es un plus, pero no es la intención original.

A la pregunta: ¿Y por qué no hacer un seguimiento en documentos personales, de Word, o en un diario manuscrito? Existen dos razones principales:

El proyecto como comentaba originalmente, proviene de un proyecto mayor, el sitio ForoTOC.com en el que venía contando mis experiencias de 2012 relativas a mi trabajo terapéutico incesante para mejorar la situación de todos los afectados por el Trastorno Obsesivo Compulsivo; y con con objeto de mejorar mi situación presente, que siempre resulta una vía para un mayor progreso (y más considerando que este trastorno siempre acecha detrás de la esquina para volver). Hace casi un año, encontré en el Estoicismo una serie de herramientas que me gustaría profundizar y ver si es posible estandarizarlas de una manera sostenible (y no requerir realmente tener que hacer un análisis tan exhaustivo por cualquier paciente como yo vengo haciendo hasta la fecha, con varios cientos de horas, y ya posiblemente, más de un millar de horas invertidas en el profundo conocimiento de esta filosofía).

Pero por el camino, me he dado cuenta la cantidad de gente, que está interesada en el Estoicismo como filosofía para mejorar sus vidas. Principalmente por el hecho que el TOC es solo un subproducto de la ansiedad generalizada global. Aun siendo un trastorno reconocido, también es conocido comúnmente el hecho que la mayor parte de la sociedad occidental sufre de algun tipo de malestar que le impide vivir de manera distendida. Y el estoicismo en cierto grado parece que justamente esto es a lo que se aproxima.

En cuanto a la práctica que venía comentando al principio y los 3 días que me he saltado, existe este motivo: Desde hace una semana atrás vengo ejecutando una Renuncia Voluntaria muy intensa, o al menos más intensa de lo normal. El tema es que me he bloqueado por completo y he tenido que dar marcha atrás y retirarme de parte del camino andado durante esta renuncia voluntaria. Los motivos son varios, pero este paso atrás inesperado me ha generado cierta frustración que no he sido capaz de gestionar (y que todavía no lo tengo gestionado del todo realmente). Estos días me los he tomado para intentar coger un poco más de perspectiva. Pero lo peor ha sido, que durante esta perspectiva, he dejado a un lado las prácticas fundamentales (principalmente porque en este estado de frustración he reculado bastante, empezando a pensar que el camino estoico no tenía tanto sentido). Ahora he vuelto a dar un paso adelante, y he vuelto a reiniciar el trabajo.

Hasta Epicteto viene avisando de esto: El camino es muy difícil, con muchos altibajos y un destino al que pocos se acercan. Yo siempre digo que esto lo más difícil de la vida. Y ya lo venía poniendo un poco en tela de juicio en los últimos análisis de las disertaciones de Epicteto. Dentro de poco, volveré a hacer una recapitulación de las prácticas durante este último mes. De momento, a excepción de este paréntesis, he de reconocer que ha ido muchísimo mejor de lo esperado. Veremos como sigue progresando la cuestión.

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